# Historias olvidadas

Autor: Paynalton
Fuente canónica: <https://paynalton.tech/es/obra/historias-olvidadas/>
Idioma: es
Publicación original: <https://misotrosrelatos.blogspot.com/2010/04/historias-olvidadas.html>

El tiempo ha pasado y muchas historias quedan sin ser contadas. El devenir de los acontecimientos nos abruman con su velocidad y debemos movernos entre la bruma de la indecisión esperando a que pase la tormenta y el viento deje ver las ruinas que marcan lo que una ves fuimos.<br><br>Así las historias quedan sin contarse, los sueños sin cumplirse y el dolor es lo único que prevalece en los corazones que erran en su proceder.<br><br>Allá en la playa una niña levanta al vuelo un globo impulsado por la llama que ilumina sus propios sueños y deseos, llevándose consigo deseos imposibles y sueños incumplidos.<br><br>Observándole, un caballero que ha olvidado su armadura se ha sentado sobre la roca, mirándole y pensando en lo que fue, preguntándose el porque esta allí, mirando sin tomar una espada y salir a matar un dragón. Ya no hay dragones, la guerra terminó y ahora que es un hombre común se pregunta que será de él. "tal ves", pensaba, "cuando las heridas se curen habrá nuevos sueños, nuevas batallas y la gloria al final del tortuoso camino". Pero ahora ya no hay heridas en su cuerpo, ya no hay dolor en su corazón, pero los sueños no han vuelto y el futuro se esfuma en el mar de las posibilidades.<br><br>En el hombro del caballero, recostada, un hada mira las nubes en el cielo. Ha perdido la pista que le llevaría al mundo morado y se pregunta como podría pintar las nubes de color púrpura, apagando su desolación con una sonrisa.<br><br>Junto a ellos, mirando el reflejo del sol sobre las aguas una princesa sin reino susurra una canción al tiempo que se pregunta qué es lo que debe hacer de ahora en adelante.<br><br>Las aguas del mar se han vuelto saladas, pues su reina no para de llorar.<br><br>Cien historias que no se contaron, mil lágrimas que se derramaron y un destino que sigue su curso sin pararse a mirar a quienes atroella a su paso.
